35 vegetales con súper poderes para afrontar la llegada del otoño

By 25 septiembre, 2014Hermanos Montes, Noticias

El otoño ha llegado y con él, el frío y los resfriados. Sin embargo, y aunque en los meses invernales los virus se propagan con más facilidad, el frío no es el único causante del origen de gripes y catarros.

Para prevenirlos (o, en el caso de ya estar contagiados, recuperarnos cuanto antes), aquí os indicamos las vitaminas y nutrientes que debemos tener presentes a la hora de confeccionar nuestra dieta otoñal. La mayoría las podemos encontrar en alimentos procedentes del mundo vegetal. Si incluimos en nuestro menú frutas y verduras de temporada, con toda probabilidad disfrutaremos de un otoño sano y libre de enfermedades.

Naranjas vitaminas

Vitamina C

¿Cuántas veces hemos escuchado que debemos tomar naranjas para evitar resfriarnos? En ningún caso se trata de un consejo erróneo ni una creencia popular, pero lo cierto es que no sólo los cítricos contienen vitamina C. La necesitamos en abundancia porque se trata de un poderoso antigripal que aumenta considerablemente nuestras defensas, en concreto la producción de glóbulos blancos, que se encargan de identificar y eliminar los microorganismos patógenos. Por otra parte, es antioxidante y mantiene sanas las mucosas. Además de las omnipresentes naranjas, vegetales como kiwis, grosellas, vegetales de hoja verde, tomates, coliflor, pimientos verdes o brócoli contienen esta vitamina.

Vitaminas A y E

Estimulan la inmunidad celular y la respuesta de los anticuerpos a la actividad de las células malignas. Alimentos como las zanahorias, las espinacas, las lechugas, las calabazas y las frutas de color amarillo son ricas en betacaroteno y retinol (vit A). Para surtirnos de vitamina E, debemos tomar frutas como aguacates, mangos, granadas o papayas y, entre las verduras, vegetales de hoja oscura, como la espinaca, la col verde, la col rizada, la acelga y el nabo verde.

Vitamina B6

Los alimentos ricos en esta vitamina, como el repollo y la alfalfa, refuerzan la función de los linfocitos. Tampoco pueden faltar en este apartado los plátanos, las uvas, las alcachofas, las coles de Bruselas y los pimientos.

Magnesio

Participa, junto con el calcio, en la contracción muscular y en la coagulación de la sangre. Asimismo, interviene en el metabolismo de los hidratos de carbono, en la transmisión del impulso nervioso y en el adecuado funcionamiento del sistema inmunitario. Muy presente en el mundo vegetal, podemos encontrar este mineral en limones, higos, manzanas, espinacas, aguacates y plátanos.

Zinc

Muy importante para la inmunidad celular, ayuda a la regeneración y a la cicatrización de heridas. Además, evita que la caída de cabello (muy típica en estas fechas) sea exagerada. Ajos, zanahorias y calabazas, además de frutos secos y alimentos de origen animal, son ricos en zinc.

Selenio

Su deficiencia inhibe la resistencia a las infecciones, ya que su principal cometido es fortalecer el sistema inmune. El ajo y la cebolla, ricos en este mineral, son dos poderosos antibióticos naturales que no pueden faltar en nuestro menú. El aceite esencial de la cebolla tiene propiedades mucolíticas, expectorantes, broncodilatadoras, antivíricas y desinfectantes. Por su parte, el ajo también ayuda a la descongestión y aumenta las defensas. Otros alimentos con selenio son las ciruelas, las uvas, los melocotones o las peras.

Ácido fólico

Su función consiste en favorecer la formación de glóbulos rojos y prevenir la aparición de la anemia. Entre los vegetales que contienen más ácido fólico, destacan las naranjas, los aguacates, las espinacas, las coles, las acelgas y las ortigas.

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